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| Giovanni Boldini (1842-1931). Retrato de Giuseppe Verdi (1886) Pintura al Pastel Galleria Nazionale d'Arte Moderna e Contemporanea. Roma |
Según estudios realizados por un médico de la Universidad de Pavía (Italia), el Dr. Luciano Bernardi (1), y sus colaboradores, publicados en la revista Circulation, la música produce significativos beneficios, entre otras cosas, para el sistema cardiovascular: demostrando científicamente lo que ya se sabía.
Entre los compositores más recomendables mencionan a Verdi y, en concreto, algunas de sus obras como "Va, pensiero...", de Nabucco, y "Libiamo ne'lieti calici" de La Traviata, porque sus "...frases musicales de 10 segundos de duración, parecen sincronizar perfectamente con el ritmo cardiovascular natural".(2)
Para quien no le guste la ópera queda el recurso del chocolate, mejor chocolate negro... Pero, de eso, ya hablaremos en otra ocasión.
Ahora, para los que sí nos gusta la ópera, dejo esta "Va, pensiero, sull'ali dorate" grabada en el Metropolitan Opera House de Nueva York, el año 2002.
BIBLIOGRAFÍA
(1) BERNARDI, Luciano et al. (2009): "Dynamic interactions between musical, cardiovascular, and cerebral rhythms in humans". Circulation, 119, 25: 3171-3180. Disponible en Internet, en:
(Consultado el 11 de febrero de 2010).
(2) BBC CIENCIA (2009): "La ópera es buena para el corazón". Disponible en Internet, en:
(Consultado el 11 de febrero de 2010).
Publicado originalmente con el título "La ópera es buena para el corazón" en el blog Tiempo para la Memoria, el 12 de febrero de 2010.

Querido Francisco: te diré que, salvando las distancias, el brindis de "La traviata" me infunde el mismo optimismo que "Singing in the rain" (vengo de visitar a José Manuel): ambas invitan al baile y a la felicidad! Qué cosas tiene la música ¿verdad?
ResponderEliminarNo hace falta que te diga que Verdi me parece un compositor absolutamente maravilloso.
Muchos operísticos besos!
PD: no recuerdo haber leído esta entrada; debe ser anterior a nuestra presentación en sociedad, jejeje.
Pues sí, querida Lola, la canción y el alegre chapoteo de Gene Kelly contagian felicidad, que es uno de los pocos contagios para los que no deseo una vacuna nunca. Y eso que yo, que soy del Sur, no tengo la misma apacible relación con la lluvia que nuestro común amigo José Manuel.
ResponderEliminarY sí, también, la entrada original va a cumplir ya dos añitos. Quizás, entonces, aún no habíamos sido presentados en sociedad... Aunque, hoy, para mí, eres una amiga "de toda la vida".
Brindo por ti, y te mando más besos que gotas de lluvia caen en la escena de la que hablábamos antes.